Revisando el informe mHealth App Developer Economics de 2016, publicado por R2G, podemos observar varias tendencias dentro del sector de las aplicaciones móviles y la salud. Principalmente hemos analizado los datos y previsiones que aporta este estudio, pero también hemos revisado otras fuentes de información de referencia en el sector mHealth apps, como puede ser el programa de Digital Economy & Society de la Comisión Europea.

  • Mercado saturado. Al igual que ocurre en otros sectores del mundo de las apps, existe una sobre oferta de mHealth apps, con un total de 260.000 aplicaciones a finales de 2016 publicadas por unos 58.000 publishers. Además el crecimiento de la demanda de este tipo de apps ha bajado, creciendo solo un 7% en 2016 frente al 35% de 2015.

Esto implica que solamente las apps que aportan un alto valor al usuario y responden a un nivel de calidad y excelencia pueden sobrevivir. Un buen ejemplo de cómo las apps necesitan ser mejores es el descrito por Kara Gavin en M Health Lab. Hay muchas aplicaciones que permiten al usuario introducir y monitorizar sus constantes vitales, por ejemplo la presión sanguínea o los niveles de azúcar en la sangre. Sin embargo muy pocas de estas apps reaccionan al detectar niveles peligrosos en este tipo de indicadores y que requieren de una acción inmediata.

  • Uso extensivo de las Health APIs. Un 58% de las apps usan APIs para diversas funcionalidades. El uso de estas APIs ha crecido un 7% en el último año y las más populares son Apple HealthKit (69%), Google Fit (44%) y Samsung S-Health (18%). Puedes consultar un artículo que escribimos recientemente sobre Apple HealthKit y su uso en apps para diabetes.

  • Aplicaciones que ofrecen mensajes personalizados para sus usuarios. Esta funcionalidad parece ser que está demostrando ser una de las más efectivas a la hora de cambiar el comportamiento de una persona frente a una enfermedad o un hábito de vida. Muchas de las aplicaciones descargadas, al igual que sucede en otros campos del ecosistema App, son poco usadas con lo que es muy difícil que consigan tener incidencia en el usuario. Solamente entre un 10-20% de los usuarios de una mHealth app hacen uso de ella al menos una vez al mes.
  • Las enfermedades crónicas continúan siendo el tema principal de las aplicaciones de salud. Le siguen con un moderado crecimiento de un 1% en 2016 las apps para mejorar y monitorizar la salud en general y el fitness. Dentro de las enfermedades crónicas podemos diferenciar diversos tipos de apps que van a seguir siendo la tendencia principal a lo largo de 2017:
    • Aplicaciones que muestran diagramas interactivos sobre los datos de un usuario y que permiten a su médico hacer un mejor seguimiento de su paciente.
    • Apps que realizan un seguimiento de los indicadores esenciales de un paciente y que pueden ser después consultados por un especialista.
    • Aplicaciones que proporcionan información sobre productos farmacéuticos, dosis, tratamientos, efectos secundarios y peligros, que son de ayuda para el personal médico.

  • Por último los wearables y el Internet of Things van a seguir marcando tendencia claramente. Aparte de pulseras, relojes, están apareciendo nuevos tipos de dispositivos que permiten tener indicadores vitales. Anteriormente hablamos de los dispositivos para analizar sangre en diabéticos como One Drop. Pero otros dispositivos van a hacer su aparición o van a ser más usados, como por ejemplo el dispositivo de Withings para medir la presión sanguínea, o el Hair Coach para analizar la salud de tu pelo o las camisetas de Hexoskin que incorporan sensores en el propio tejido de la ropa.